El Miedo al Sueño Cumplido

El Camino de la Leyenda Personal recorre cuatro escollos.
Al final, el sueño de toda una vida se puede desperdiciar por renunciar a la alegría de la conquista.

La vida es como una gran carrera cuya meta es hacer realidad la Leyenda Personal, aquello que, según los antiguos alquimistas, es nuestra verdadera Misión en la Tierra. Siempre que un hombre hace aquello que le entusiasma está siguiendo su Leyenda. Pero sucede que no todos tienen el valor de enfrentarse con sus propios sueños.

¿Por qué razón? porque existen cuatro obstáculos:

Primero: él escucha desde niño que todo lo que deseó vivir es imposible. Crece con esta idea y, con los años, acumula prejuicios, miedos, culpas. Llega un momento en el que su Leyenda Personal está tan enterrada en su alma que ya no la ve.

Si tiene el valor de desenterrar sus sueños, entonces enfrenta el segundo obstáculo: el amor.

Ya sabe lo que desea hacer, pero piensa que puede herir a los que le rodean si deja todo para seguir sus sueños.

No entiende que el amor verdadero es un impulso extra y no algo que le impide seguir adelante.

Después de aceptar que el amor es un estímulo, el hombre se encuentra ante un tercer obstáculo: el miedo a las derrotas que encontrará en su camino.

Un hombre que lucha por sus sueños sufre mucho más cuando algo fracasa.

El sabe que allí está apostando todo y sabe también que el camino de la Leyenda Personal es tan difícil como cualquier otro camino, con la diferencia de que en éste está su corazón.

No sé si las derrotas son necesarias, pero el hecho es que suceden.

El secreto de la vida es caer siete veces y levantarse ocho.

Porque después de superadas las derrotas nos sentimos con mucha más euforia y confianza.

Pasamos a vivir con entusiasmo y placer. El sufrimiento muy intenso e inesperado termina pasando más rápido que el sufrimiento duradero, aparentemente tolerable, al que estamos acostumbrados: éste va corroyendo nuestra alma sin que nos demos cuenta de lo que está sucediendo… hasta que un día ya no podemos librarnos de la amargura y ella nos acompaña para siempre.

Por eso después de desenterrar su sueño, usar la fuerza del amor para apoyarlo, pasar muchos años conviviendo con las cicatrices, el hombre nota que lo que siempre deseó está allí y entonces aparece el cuarto obstáculo: el Miedo a realizar el sueño de toda su vida.

Oscar Wilde decía: “La gente siempre destruye aquello que más ama”. Y es verdad.

La simple posibilidad de conseguir lo que desea, hace que el alma del hombre común se llene de Culpa.

El mira a su alrededor, ve que muchos no lo consiguieron y entonces piensa que no lo merece y olvida todo lo que superó, todo lo que sufrió, todo a lo que tuvo que renunciar para llegar hasta donde ha llegado, aunque el sueño de su vida esté a solo un paso..

Este es el más peligroso de los obstáculos, porque tiene una aureola de santidad: renunciar a la alegría y a la conquista. Pero si el hombre entiende que es Digno de aquello por lo cual luchó tanto, entonces él se transforma en un instrumento del Universo mismo. Ayuda al alma del mundo y por fin entiende por qué está aquí.

– Paulo Coehlo –

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