Día Cero..

Cuando hablamos de resetear nuestra vida, hacer un cambio de rumbo o simplemente empezar un proyecto nuevo, se suele hacer mucho demasiado enfasis en el «primer paso».

«Un camino de mil millas comienza con un paso» decía Confusio.

Ojo!! Está perfecto prestar atención a ese primer paso que te pondrá en movimiento en pro de alcanzar tu meta.

El problema es cuando le damos demasiada importancia a «ese paso».
Tanta que olvidamos donde estamos parados.


Días atrás leía una nota donde comentaban que uno de los principales motivos de fracaso en el mundo emprendedor era «pedir un préstamo» sin haber validado su proyecto.

Tenían en claro lo que querían ofrecer, donde querían llegar.. relegando a un segundo plano dónde estaban parados.

Cómo consecuencia el proyecto fracasaba, terminaban endeudados y sin ánimo de volver a emprender..

Aunque pueda sonar algo «extremista», la realidad es que muchas metas y proyectos están condenadas al fracaso por no fijar el día cero.


Un ejemplo más claro son esas personas que se anotan para correr una maratón y hace meses (si no años) que no hacen ejercicio.

Los reconoces fácilmente porque son los que arrancan con toda la potencia y abandonan a mitad de recorrido (o antes)

Tenían en claro su objetivo, pero olvidaron evaluar dónde estaban parados.. su día cero.


Esto es algo que nunca me canso de repetir en las charlas que he dictado:

«Es importante saber dónde vamos,
más importante aún es saber dónde estamos parados»

Nadie te puede negar que visualizar tu meta es una poderosa herramienta que te mantendrá enfocado en tu objetivo.

Ahora bien, si no tienes en claro cual es tu punto de origen existe una posibilidad muy grande que nunca llegues a tu meta.

– «Quiero ganar más dinero!»
– ¿Sabes realmente cuánto ganas?

– «Quiero adelgazar!»
– ¿Te has pesado en este último tiempo?

– «Quiero manifestar mí pasión!»
– ¿Tienes en claro lo que te a apasiona? ¿Que están haciendo ahora?


Es como querer armar un viaje sin saber desde donde arrancas..

Un viaje de mil kilómetros comienza con un paso..
un viaje de un kilómetro puede convertirse en algo inalcanzable por no saber dónde estamos parados..

Antes de aventurarte a esa nueva meta o adentrarte en un nuevo proyecto, frena la marcha y tómate un tiempo para analizar quien eres, tu camino recorrido, donde estás parado..

Define con claridad tu «Día Cero» y verás como se te abrirá el camino para dar con mayor certeza ese primer paso.