Hola Kimosabi, esto no es un chiste o una broma atrasada del día de los inocentes. Esto es la cruel realidad de lo que toca vivir a quienes celebramos el 1º de Enero el Año Nuevo.

Lo más triste es que cada año se repite la misma historia. Un declive que arranca por el 15 de Diciembre, cuando comenzamos los preparativos de la cena de Noche Buena.

Quien dice Noche Buena dice Navidad, junto con los regalos que trae (o no) el gordito simpático que, según dicen, trabaja para una empresa de refresco la cual no voy a mencionar..

Mientras terminamos de enviar besos y abrazos por whatsapp, recordando que dicha fiesta es por el cumpleaños de un tipo que nació hace unos 2000 años atrás. (que al parecer nació en Septiembre y no Diciembre, a quien le importa)

Lo que vale es estar juntos.. o eso dicen.


Que nadie olvide reír un poco

Así, entre vuelta y vuelta, como para descontracturar un poco, ya llegan las bromas del 28. Estoy seguro que alguien eligió esa fecha como para hacer más corta la espera entre fiestas.

Y mientras nos reímos de los memes que llegan un día tarde, ya de nuevo comenzar a pensar en la cena. Esta vez Noche Vieja o Fin de Año, según donde lo celebres.

Solo que el 31 de Diciembre es un tanto más especial, porque nos cae en cuenta todo el año vivido. Todo lo que hicimos y toooodo lo que dejamos de hacer.

Es que, por alguna extraña razón, es más fácil ‘castigarnos’ por todo lo que nos queda por hacer, que celebrar los logros de un año que seguro pasó cargado de momentos maravillosos y triunfos.

Es en este balance que nos fijamos las metas para el próximo año, así en caliente, como esa dieta que vamos a arrancar el Lunes..

El caso es que, casi sin percatarnos, entre celebraciones y buenos augurios, llegamos a la tarde-noche del 1º de Enero. Cayendo en la cuenta que el año arrancó y nosotros no.


Y llegamos al ‘fatídico’ 2 de Enero

Cuando todo comienza a volver a su cause normal.. donde el día a día vuelve a apoderarse de nuestra rutina, y todas esas metas que nos propusimos en el brindis del 31 comienzan a esfumarse.

No digamos que seas de los que sale de vacaciones en esta fecha, con la clásica: «cargo pilas y cuando vuelva empiezo con toda la fuerza»

Cuando vuelven de ‘recargar pilas’ ya no se acuerdan ni lo que es una meta.

Otra vez la rutina, quejarse de lo que no se logro, lo que hay por hacer, el tiempo perdido, la crisis, el político de turno.. y mañana comienzo con ese proyecto que tengo pendiente.

¿Te das cuenta porque el año esta perdido? Y eso que recién comienza el año..

Sin embargo, si algo me ha dejado el camino recorrido hasta aquí, es que todo es cuestión de Actitud.


Aún quedan esperanzas

Sí has leído hasta aquí te preguntarás el porque de toda esta historia trágica. Pues bien, te cuento todo esto porque, aunque parece broma, es lo que viven muchas personas. Lo veo cada comienzo de año.

El problema no es el año, el problema son las metas que te has marcado

Se trata de definir Metas Claras y Alcanzables.. con las que podamos comprometernos. Con un plan de acción para llevarlas adelante.

La mayoría de los propósitos de año nuevo fallan porque se dijeron «en caliente». Sin siquiera pensar en el camino recorrido, donde te encuentras y donde (realmente) quieres llegar.

Así que tranqui, el Año No está Perdido.
Aunque esto va a depender de ti.

Solo se necesita Actitud y ser Consciente de las decisiones y metas que nos ponemos. No a las apuradas, tomando el tiempo que sea necesario.. solo así podrás vivir un Nuevo Año cargado de éxitos.


Si te interesa que te acompañe en este nuevo comienzo, te invito que te pongas en contacto y te sumes a las personas que van a realizar un camino donde los voy a acompañar durante los próximos 3 meses para definir sus metas y como hacer para alcanzarlas.